miércoles, 1 de noviembre de 2017

¡YA SALIO! CHENQUE NEGRO Nº 10!!!

 1/ 11/ 2017
YA SALIO CHENQUE NEGRO Nº 10,
 DESDE LA CIUDAD DE COMODORO RIVADAVIA, CHUBUT- REGIÓN ARGENTINA


                  ¡AQUI Y HORA LA LUCHA CONTINUA!





COMPAÑEROS!, ya ha pasado poco mas de un año de que no publicamos un boletín, no por falta de interés o dejadez, sino por lo dificil que se hace en estos tiempos dedicarse al escribir, a juntarse y debatir, a cuestionar, investigar, criticar, sobre todo cuando los números nos juegan en contra, y teniendo en cuenta esta vida que te aplasta. Así como a la mayoría, el trabajo y la rutina nos chupa, y busca atomizarnos, amoldarnos, acostrumbrarnos, quebrarnos.

 Pero aquí estamos compañeros, hoy más que nunca pegando el grito en el cielo, porque, a pesar de todas estas dificultades, alzamos la voz, mantenemos la llama viva. Hoy nos arrebataron un compañero, y este compañero renacerá en nosotros, con la lucha en las calles, con la critica total hacia todo lo que nos oprime. El compañero dio la vida por la causa, como lo hicieron miles de rebeldes a lo largo de la historia y en todo el mundo. y no hablamos de reformas, hablamos de luchar de forma directa por destruir este sistema de muerte, sin mediaciones.
 NO HAY MÁS QUE ESPERAR, LA LUCHA FUE AYEr Y SIGUE SIENDO HOY,  y solo con la organización, la solidaridad y la lucha,  podremos hacer frente a semejante aparato represor.


TERRORISTA ES EL ESTADO, PUES, BUSQUEMOS SU DESTRUCCIÓN.


salud y libertad.

Chenque Negro.



***EN ESTE NÚMERO:***

- La racista y violenta represión contra el pueblo mapuche: en colaboración con un hermano de la región chilena,  buscamos hacer un breve recorrido histórico de la persecución y opresión hacia los pueblos originarios de América, enfocándonos en el caso mapuche, y haciendo un paralelismo entre la situación en ambos lados  de la cordillera, tanto en tiempos pasados como en la actualidad, remarcando no solo las similitudes represivas del Estado sino también la rebelión de las comunidades mapuches y no mapuches contra las atrocidades del capital.
- Otoño, Coco, Santiago...: los compañeros del boletín "La Oveja Negra", Rosario, Argentina, nos envían este texto reflexivo sobre  desaparición forzada y/o asesinato desde el Estado. "¿Qué tienen en común Iván Torres Millacura de Comodoro Rivadavia, Jorque Pilquiman de Bariloche, Julian Antillanca de Trelew y Atahualpa Martinez de Viedma? En los cuatro se cumplen las mismas caracteristicas: jóvenes pobres urbanos, de origen mapuche. Los cuatro asesinados por las policías de sus respectivas ciudades" (fragmento de texto).
- Mujeres: doblemente oprimidas, doblemente revolucionarias: una breve reflexión sobre los casos de violencia de género, tomando como ejemplo casos de la cotidianidad. un llamamiento a la organización de las compañeras, en contra del machismo y el sistema capitalista que lo reproduce.
- Nestor Makhno y la orden de la bandera roja: artículo histórico enviado por Diego Salinas, desde la región chilena.


para descargar el boletin:


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jueves, 12 de enero de 2017

CHUBUT: COMUNIDADES MAPUCHES EN CONFLICTO





El día diez de enero del corriente año, efectivos policiales, Gendarmería y GEOP desalojaron,  a las tres dela mañana, con balas de goma, gases y golpes la recuperación de tierras ancestrales del Departamento de Cushamen, en la zona Vuelta del Río, de Leleque, provincia de Chubut, cortando los accesos de la comunidad Pulof, y aislando la Ruca (casa) mayor, donde se encontraban mujeres y niños durmiendo. Casi 400 efectivos fueron desplegados, y la orden para intervenir en el territorio fue dictada por el juez Martín Zacchino, acompañada por la fiscal general Camila Banfi de Comodoro Rivadavia, y el juez federal de Esquel Guido Otranto, bajo la justificación de  la necesidad de liberar la traza del tren turístico “La Trochita” que atraviesa los terrenos.

No conformes, gendarmería invade nuevamente el territorio de la comunidad del Lof a eso de las 20 hs del día 11 de enero, reprimiendo con balas de goma y plomo. Esto dejó como saldo cantidad de heridos, muchos de ellos con perdigones de escopeta, dos de ellos de gravedad. Fausto Jones Huala  se encuentra en la terapia intensiva del hospital de la localidad de Lago Puelo (Chubut), con traumatismo de cráneo y derrame cerebral, y Emilio Jones tiene fractura de maxilar, debiendo tener una operación de urgencia, hospitalizado en la localidad de El Maitén.

Durante la represión se llevaron  10 DETENIDOS:


Ricardo AntihualNicolas Daniel Hernandez HualaAriel GarciBuchili José LuzGustavo JaimeDaniela GonzalesHuencapan JavierHuenchupan Ruíz JavierPablo Gonzalo Seguí, Ricardo Antigual, de los cuales permanecen detenidos los primeros tres en la unidad 14 del Servicio Penitenciario Federal de Esquel. En la audiencia del día 12 de enero, se les niegan la excarcelación por orden del Juzgado Federal de Esquel, alegando que existe peligro de fuga, y al parecer por abigeato (robo de ganado). Están alojados en carácter de comunicados, y se les imputó los delitos de “impedir la circulación  del transporte ferroviario”, “resistencia a la autoridad”, “lesiones” y “daños agravados”. Asimismo, Huetelaf Ivana Noemi se encuentra en quirófano herida de bala.

Haciendo memoria

El territorio viene de constantes represiones bajo distintas excusas. Los mapuches lograron recuperar sus tierras hace dos años (2015), las cuales estaban a manos del terrateniente Luciano Benneton[1]. Recordemos que el 27 de mayo del 2016 se produjo una nueva represión, deteniendo a once personas, entre ellas al Lonko Facundo Jones Huala, en otro claro acto de terrorismo, tratando de extraditarlo al Estado Chileno, cuestión frenada gracias a la lucha.[2]  


No podemos seguir apáticos frente a la realidad, la cuestión mapuche no es ajena a la de nosotros, que somos, al igual que ellos, los oprimidos de la sociedad.  El hecho de que cuestionen y se rebelen contra la sagrada propiedad privada, pilar fundamental de la forma de vida dentro del sistema capitalista, hace que sufran el castigo de la ley y el orden, siendo el Estado el principal ejecutor de la represión para defender los intereses de los ricos, empresarios y políticos. Es así que se crean leyes para justificar el accionar policial y manipular a través de los medios de comunicación el discurso frente a los hechos, como lo es la ley antiterrorista, impulsada y aprobada por el gobierno kirchnerista, y utilizada felizmente por el macrista de turno, generando una persecución ideológica. En el presente caso podemos decir que los terrenos como tal no poseen gran importancia en cantidad porque es un espacio mínimo dentro de las extensas propiedades de Benetton, ni tampoco en recursos porque no  son los mejores de hecho, dicho en las palabras de un mapuche:  “Lo cierto es que la realidad social en la que nos encontramos no ha cambiado mucho. Seguimos teniendo las peores tierras y la calidad del suelo es abismalmente distinta respecto de las grandes estancias: tienen los mejores pastos, las mejores vertientes, las nacientes de los ríos, los arroyos. Y ese es uno de los motivos por los cuales seguimos viviendo en una situación de extrema pobreza. Así, obligan a nuestra gente a migrar a las ciudades, a vivir en los barrios periféricos, con una calidad de vida peor de la que tenían en los campos, pasando a ser mano de obra barata y trabajando por miseria. Por eso temen esta recuperación: porque cuestiona el estado de las cosas”.

Lo que prima, entonces, es  la necesidad de castigar el acto de recuperar, la rebeldía, la trasgresión a la propiedad.
DEFENDAMOS Y TOMEMOS COMO EJEMPLO LA LUCHA DE LA COMUNIDAD MAPUCHE,
CONTRA EL ESTADO Y LA PROPIEDAD, ORGANIZACIÓN Y LUCHA!




Chenque Negro
Comodoro Rivadavia, Chubut.





[1]  “The Argentinian Southern Land Company” fue fundada en Londres en 1889 para realizar actividades comerciales en la Patagonia. En 1896 fue beneficiada con la donación de 10 estancias, de casi 90 mil hectáreas cada una, a cambio de financiar la Campaña, obtuvo tierras estratégicas para el desarrollo del ferrocarril que les sirvió para exportar la producción ganadera. En 1982 la empresa tradujo su nombre -Compañía de Tierras del Sud Argentino- e integró su directorio con un 60% de directores argentinos. Ese paquete accionario fue comprado en 1991 por Benetton por 50 millones de dólares.

[2]  ver el artículo “La  Justicia está vendida, encarcelamiento de Facundo Jones Huala en territorio Argentino”, boletín  “Chenque negro” Nº 8, año 2016. Puede descargarse en www.chenquenegrocr.blogpot.com.ar

domingo, 16 de octubre de 2016

Chenque Negro N°8

Boletín Anarquista Chenque Negro N°8



En este número:

- "La justicia está vendida": crónica sobre el encarcelamiento y la lucha por la liberación del Lonko Facundo Jones Huala, quien se encontraba resistiendo junto con las comunidades mapuches del Lof en las tierras ancestrales recuperadas,las cuales habían sido vendidas por el estado a Benetton y otros magnates en la Patagonia chilena y argentina.

- "Lucha y represión en el sur": informe sobre las luchas llevadas a cabo en el sur del territorio argentino, donde en Tierra del Fuego y Santa Cruz, se vivieron meses  de huelga, manifestaciones y piquetes, represiones y persecuciones.

- "Pombo Da Silva en Libertad": El día 27 de junio del 2016 se hizo publico la libertad del compañero Da silva, quien nunca ha dejado de luchar con cuerpo y alma no solo contra las cárceles y la brutalidad del sistema encarnada allí adentro, sino también contra todo el aparato socioeconómico que hace posible su existencia

- Selección de fragmentos de la  transcripción del diario “La Protesta”, publicado el Lunes 16 de junio de 1924, ejemplar que dedican a Kurt Gustav Wilckens tras cumplirse un aniversario de su muerte, haciendo públicas las acciones de solidaridad y protesta en diversas regiones de Argentina y el mundo.

- Material de lectura recomendado: "La sociedad del Espectáculo", de Guy Debord, y "Boletín la Oveja Negra. Seleccón de textos. Febrero 2012, agosto 2015.

Descarga : CHENQUE NEGRO N°8

sábado, 23 de enero de 2016

HUYE HOMBRE HUYE, Diario de un preso F.I.E.S
JOSÉ TARRÍO GONZALES






Xosé Tarrío González nace en 1968 en La Coruña. A los once años es encerrado en un internado; pasando luego por reformatorios hasta llegar a la prisión a los 17 años, donde contrae el virus del VIH/SIDA. En la prisión se involucra con el anarquismo y la rebelión, llevando a cabo varios intentos de fuga, practicando la real solidaridad entre los presos, luchando enérgicamente contra la cárcel y los carceleros; actitudes que lo llevan a recibir numerosas torturas, humillaciones y aislamientos. En el año 2004 tiene una grave recaída por su enfermedad, y el 2 de enero de 2005 finalmente fallece víctima de la institución carcelaria y la sociedad que la sostiene.
 La reedición del libro Huye, hombre, huye intenta ser un aporte más a la lucha contra la cárcel. La claridad con la que se narra la tortura diaria del estar preso, en este caso en las cárceles del Estado español, y puntualmente lo que es el aislamiento carcelario, y la profundidad y lucidez de algunas reflexiones, son algunos de los motivos por los cuales nos parece interesante editar el relato de las vivencias, luchas y experiencias, narradas en las páginas siguientes. Por lo demás, y a nuestras intenciones, el libro habla por sí solo. En estos momentos en que la indiferencia y la delegación, o el no poder coordinar los distintos tiempos; la lucha contra la cárcel, contra el sistema que la impone y la sociedad que la reproduce, como todas las otras luchas en las que nos vemos inmersos, no necesita principalmente de simpatizantes ni de seguidores ni de espectadores, sino de compañeros con los cuales luchar codo a codo. 


pare leer Huye hombre huye: 

martes, 29 de diciembre de 2015

Boletín Chenque Negro N°7





En éste número:

- "Haciendo rentable nuestra vida y nuestra muerte"
          Mientras gran parte de la población discuten y entregan el alma a los chupasangre que están en el parlamento, se celebra en silencio 3 años de la condena a cadena perpetua a los trabajadores petroleros de las Heras, acusados sin prueba alguna de la muerte de un policía en una protesta del año 2006 en Santa Cruz
- "La Clase obrera lamenta otra muerte"
        El dia 27 de agosto el trabajador petrolero Cristian Guitierrez, muere a causa de un accidente evitable, mientras hacía trabajos de soldadura en el yacimiento "el Tordillo", ubicado a 35 km de Comodoro Rivadavia.
-  "Chubut: más policía, más represión"
       En el mismo tiempo que se celebra en la provincia el egreso de personal policial, y en medio del proceso judicial por el caso de Ivan Torres, desaparecido por la policía hace ya doce años en la localidad de Comodoro Rivadavia, asesinan en una comisaría a Lucas Fuentes, quien denunciaba en una audiencia frente al juez maltratos, por lo cual pedía el cambio de lugar de detención. Esa misma tarde su cuerpo se encontraba sin vida. 

Descarga: Chenque Negro N°7

jueves, 17 de diciembre de 2015

Destruyamos el Trabajo - M. Alfredo Bonanno

Destruyamos El Trabajo


El trabajo es el argumento que se repite en todos los periódicos, conferencias, debates políticos e incluso en artículos y panfletos escritos por compañeros. Las grandes preguntas que se plantean son: ¿cómo hacer frente a la desocupación creciente? ¿cómo volver a dar un sentido a la profesionalidad laboral penalizada por la actual reestructuración capitalista? ¿cómo hallar caminos alternativos al trabajo tradicional? ¿es posible el reparto del trabajo?. La sociedad postindustrial ha resuelto el problema de la desocupación, al menos dentro de ciertos límites, dislocando la fuerza laboral hacia sectores más flexibles, fácilmente maniobrables y controlables. Ahora, en la realidad de los hechos, la amenaza social de la desocupación creciente es más teórica que práctica y es utilizada como arma política para disuadir a amplias capas de población de intentar direcciones organizativas que pongan en discusión las actuales directrices económicas. En la actualidad, siendo el trabajo mucho más controlable, precisamente en su forma cualificada, pegada al puesto de trabajo, se insiste sobre la necesidad de dar trabajo a la gente, por eso de reducir la desocupación. No porque ésta constituya un peligro en sí, sino más bien al contrario, porque el peligro podría venir de la misma experiencia de flexibilidad ahora ya hecha indispensable en las organizaciones productivas. El haber sustraído una identidad social que precisa el trabajador lleva a posibles consecuencias disgregativas que hacen más difícil el control. Del mismo modo, los intereses de formación profesional en su conjunto no permiten una formación de alto nivel, al menos no para la mayoría de los trabajadores. Se ha sustituido pues la pasada petición de profesionalidad por la actual de flexibilidad, es decir, de adaptabilidad a tareas laborales en constante modificación, a pesar de una empresa a otra; en suma, a una vida cambiante en función de las necesidades de los patronos. Desde la escuela se programa ahora esta adaptabilidad, evitando suministrar los elementos culturales de carácter institucional que una vez constituían el bagaje técnico mínimo sobre el cual el mundo del trabajo construía la profesionalidad. Esta ahora se reduce a unos pocos millares de personas que son preparadas en los másters universitarios, algunas veces a expensas de las mismas y grandes empresas que tratan así de acaparar a los sujetos más proclives a sufrir adoctrinamiento y, como consecuencia, un condicionamiento.



Cambio de relaciones


En el pasado el trabajador vivía en la empresa: tenía amistad con compañeros de trabajo; en el tiempo libre hablaba de los problemas del trabajo; frecuentaba estructuras recreativo-culturales de los trabajadores; y cuando iba de vacaciones acababa por hacerlo junto a la familia de otros compañeros de trabajo. Para completar el cuadro, especialmente en las grandes empresas, diferentes iniciativas sociales ligaban a las distintas familias con pasatiempos y excursiones; los hijos iban a escuelas asistidas financieramente por la misma empresa y cuando se jubilaba uno de ellos, era sustituido por alguno de sus hijos. Se cerraba así todo el círculo laboral que enmarcaba toda la personalidad del trabajador, pero también la de su familia, surgiendo de este modo una identificación total con la empresa. Pensemos, por poner un ejemplo, las decenas de operarios de la FIAT que animaban en Turín a la Juventus, el equipo de Agnelli. Todo este mundo ha decaído completamente. Aunque algún residuo continúa funcionando, ha desaparecido en su homogeneidad y en su uniformidad proyectual. En su lugar ha entrado una relación de trabajo donde la falta de una identidad profesional significa ausencia de una base sobre la cual el trabajador pueda proyectar su vida. Su único interés es ganar lo imprescindible para llegar a fin de mes o pagar el crédito de la casa. Ya en la condición precedente, la huida del trabajo se configuraba como una búsqueda de un modo alternativo de trabajar. El modelo era el del rechazo a la disciplina, el sabotaje sobre la línea de montaje, entendido como reducción de una opresiva cadencia, la búsqueda de retazos de tiempo. Así, el tiempo libre no institucionalizado, sino robado al atento control empresarial, estaba cargado de valor alternativo. Se respiraba fuera de los ritmos encarcelados de la fábrica o taller. Pero en aquellas condiciones el gusto del tiempo encontrado se envenenaba enseguida por la imposibilidad de suministrarle otro sentido que no fuera el mismo del ambiente laboral. Por eso, la abolición del trabajo significaba, hasta hace algunos años, la eliminación de fatiga, creación de un trabajo alternativo fácil y agradable, o bien -y esto en las tesis más avanzadas y bajo ciertos aspectos más utópicos y peregrinos- su sustitución por el juego, pero un juego que obliga, provisto de reglas y capaz de dar al individuo una identidad como jugador-trabajador. Es un hecho si se quiere interesante, pero que no escapa a las reglas esenciales del trabajo entendido en términos de organización global del control. De esto deriva que nos sea posible ninguna abolición del trabajo en términos de reparto progresivo del mismo, sino que se necesita proceder de manera destructiva. Antes que nada es el mismo capital el que ha desmantelado desde hace tiempo su formación productiva, sustrayendo al trabajador su propia identidad. De este modo, lo ha hecho «alternativo» sin que se haya dado cuenta de ello. Tiene libertad de palabra, vestuario, variabilidad de tareas, un modesto compromiso intelectual pedido, la seguridad de los procedimientos, la reducción de los tiempos de trabajo. En definitiva, que haya necesidad de una cantidad de trabajo muy inferior a la hoy obligatoria para percibir un salario era una reivindicación que ayer venía ilustrada por teóricos revolucionarios, mientras que hoy es patrimonio analítico del capitalismo post-industrial y se discute en congresos y reuniones destinadas a reestructurar la producción. Luchas por una reducción, pongamos de veinte horas semanales, del horario de trabajo no tienen sentido revolucionario, en cuanto que abre el camino a la solución de algunos problemas del capital y no el de la posible liberación de todos. La válvula de escape del voluntariado, sobre el que tan poco se discute mientras se trata de un argumento que merecería toda nuestra atención, podría suministrar una de las soluciones operativas a la reducción del horario de trabajo, sin que surja la preocupación de cómo las grandes masas huérfanas del control de un tercio de su jornada pudieran emplear el tiempo encontrado de nuevo. Visto en estos términos, el problema de la desocupación no es el de la crisis más grave del sistema productivo actual, sino un momento constitucional a su estructura, momento que puede ser institucionalizado a nivel oficial y recuperado como empleo proyectual del tiempo libre, siempre por obra de la misma formación productiva, y a través de las estructuras creadas para este fin. Razonado de este modo, se comprende mejor el análisis del capitalismo post-industrial como sistema homogéneo dentro del cual el movimiento de la crisis no existe, habiendo sido transformado en uno de los momentos del proceso productivo mismo.


Ideales «alternativos»



Otro punto a tratar es el de los ideales «alternativos» de vida fundados sobre el arreglárselas uno mismo. Estamos hablando de las pequeñas empresas fundadas sobre la autoproducción en laboratorios electrónicos y en otros pequeños almacenes, sin aire y sin luz para sobrecargarse de trabajo y demostrar que el capital de nuevo ha tenido razón. Si quisiéramos concentrar en una fórmula simple y breve el problema, podríamos decir que si una vez el trabajo confería una identidad social, la del trabajador. Esta identidad, integrada en la del ciudadano formaba el súbdito perfecto. Por ello, la huida del trabajo era un intento concretamente revolucionario, directo a romper el ahógo. Hoy, en el momento en que el capital no suministra más una identidad social al trabajador, sino que al contrario trata de utilizarlo de manera genérica y diferenciada, sin perspectiva y sin futuro, la única respuesta contraria al trabajo es la de destruirlo, procurando una propia proyectualidad, un propio futuro, una propia identidad social del todo nueva y contrapuesta a los intentos de nadificación puestos en marcha por el capitalismo postindustrial. Aquí vuelven a la actualidad algunas reflexiones que parecían de otro tiempo. El sabotaje, cuando se utilizaba, era solamente un medio de intimidación pero, lo que es más importante, golpeaba no sólo para obtener algo, sino que también y diré principalmente, para destruir. Y el objeto de destrucción es siempre el trabajo. Cierto que para atacar se necesita un proyecto, una conciencia de lo que se quiere hacer. El sabotaje es un juego fascinante, pero no puede ser el único juego que se desee jugar. Es necesario disponer de una multitud de juegos, varios y a menudo contrastantes, con el fin de evitar que la monotonía de uno de ellos o el conjunto de las reglas se transforme en un ulterior trabajo aburrido y repetitivo. El aspecto esencial de un proyecto de destrucción está ligado a la creatividad empujada al máximo nivel posible; ¿Qué podremos hacer con el dinero de todos los bancos que atraquemos si luego la única cosa que sabemos hacer es comprarnos un coche, una mansión, ir de discotecas, llenarnos de inútiles necesidades y aburrirnos a muerte hasta el próximo atraco?. Pienso que el rechazo del trabajo se puede identificar antes que nada con un deseo de hacer las cosas que más placen, por eso de transformar cualitativamente el hacer en actividad libre, esto es, en acción. Pero la condición actival el hacer libre, no se consigue de una vez por todas. No puede nunca pertenecer a una situación externa a nosotros y nosotras. Necesitamos profundizar en nuestro propio proyecto creativo, sobre lo que se quiere hacer de la propia vida y de los medios de los que se está en posesión no trabajando. Porque ninguna suma de dinero podrá nunca liberarnos de la necesidad de trabajar y de todas aquellas otras necesidades que se nos crean. 

Este texto fue publicado en Ekintza Zuzena nº 17

lunes, 28 de septiembre de 2015

Los Jefes - Ricardo Flores Magón



No hay que ser masa, esto es, no hay que participar de los prejuicios, de las preocupaciones, de los errores, de las costumbres de las multitudes inconscientes. La masa tiene la firma creencia de que es necesario un jefe o un caudillo que esté a la cabeza, que la conduzca hacia su destino, que la lleve a la tiranía o a la libertad, la cuestión es que la guíe con caricias o salivazos, por la buena o por la mala.

Esta costumbre, tan arraigada en el ser humano, es fuente de inagotables males para la causa de la redención de la especie humana. La vida, la honra, el bienestar, el porvenir, la libertad, todo es puesto en las manos del hombre que la hace de jefe. Es el jefe el que tiene que pensar por todos, es el jefe el encargado del bienestar y la libertad de la masa en general y del individuo en particular; de lo que resulta que los millones de cerebros de la masa, no piensan, pues, que el jefe es el encargado de pensar por todos. Esto da lugar a que las masas se vuelvan pasivas, de que no salga de ellas ninguna iniciativa, y de que lleven a rastras una existencia de rebaño, halagado por los políticos y los aspirantes apuestos públicos en tiempos de elecciones, para apalearlo cuando éstas han pasado; engañando con promesas por los ambiciosos, en tiempos de acción revolucionaria, para premiar sus sacrificios con puntapiés después de la victoria.

No hay que ser masa; hay que ser conjunto de individualidades pensantes, unidas entre sí para conseguir fines comunes a todos; pero que cada uno, sea hombre o sea mujer, piense con su propia cabeza, que cada uno haga esfuerzos para dar su opinión sobre lo que es preciso hacer para alcanzar el logro de nuestras aspiraciones, que nos son otras que la libertad de todos fundada en la libertad de cada uno; el bienestar de todos, fundado en el bienestar de cada uno, y par llegar a esto, necesario es destruir lo que se le opone: la desigualdad, haciendo que la tierra, las herramientas, las maquinas, las provisiones y las casas, todo cuanto existe, ya sea producto natural o producto de la industria y de la inteligencia del hombre, pasen de las pocas manos que actualmente las tienen, a las manos de todos, hombres y mujeres, para producir en común, cada quien según sus fuerzas y aptitudes, y consumir cada quien según sus necesidades.

Para lograr esto no hacen falta los jefes, antes bien estorban, porque el que es jefe quiere predominar, quiere que se le obedezca, quiere estar sobre los demás, y nunca un jefe podrá ver con buenos ojos la intención de los pobres de instaurar un sistema social basado en la igualdad económica, política y social, del ser humano. Un sistema de esta clase no garantiza a los jefes la vida ociosa y fácil que quieren llevar, llena de honores y de gloria, a costa de los sacrificios de los humildes.

Así pues, hermanos mexicanos, aprended a obrar con vuestra apropia iniciativa para llevar al terreno de la práctica los principios generosos consignados en nuestro Manifiesto del 23 de septiembre de 1911. Nosotros no nos consideramos como vuestros jefes, y nos entristecería que vosotros vierais en nosotros jefes a quienes seguir, y sin los cuales no os arriesgaríais a hacer algo en pro de la causa. Nosotros estamos a punto de ir a presidio, no porque seamos criminales, sino porque no nos vendemos a los ricos ni a la autoridad, porque no queremos ser vuestros tiranos aceptando puestos públicos o fajos de billetes de banco para convertirnos en burgueses y explotar vuestros brazos.

Nosotros no nos consideramos como vuestros jefes, sino como vuestros hermanos, e iremos contentos a presidio si portándonos como trabajadores conscientes, no desmayéis en vuestra actitud enfrente del capital y de la autoridad. No seáis masa, mexicanos; no seáis multitud que arrastra el político o el burgués o el caudillo militar. Pensad cada uno con vuestra cabeza y obrad según vuestro pensamiento os dicte.

No os desaniméis cuando nos veáis separados de vosotros por las negras puertas de presidio. Entonces os faltará nuestra palabra amiga y nada más; pero abnegados compañeros continuarán publicando Regeneración. Prestadles vuestro apoyo, porque ellos van a continuar esta obra de propaganda, que es necesario que cada vez sea más extensa y más radical.

No hagáis lo que hicisteis el año pasado cuando fuimos arrestados; entonces se enfriaron vuestros entusiasmos, se debilitaron vuestros propósitos de ayudar por todos los medios a la destrucción del sistema capitalista y autoritario, habiendo sido muy pocos los que permanecieron firmes. Sed firmes ahora; no os fijéis en nuestras personalidades, y, con renovado brío, prestad vuestro apoyo material y personal a la revolución del pobre contra el rico y la autoridad.

Que cada uno de vosotros sea el jefe de sí mismo; que no haya necesidad de que se los empuje a continuar la lucha. No os nombréis jefes; simplemente tomad posesión de la tierra y de todo cuanto existe y poneos a producir, libres del amo y de la autoridad. De esa manera la paz se hará por sí sola, como el resultado natural del bienestar y de la libertad de todos; pero si, preocupados por la maldita educación burguesa, que hace creer que es imposible vivir sin autoridad, admitís otra vez se encarame sobre vuestros hombros poderosos un nuevo gobernante, continuará la guerra porque quedarán en pie los mismos males que os tienen sobre las armas: la miseria y la tiranía.

Leed todos nuestro Manifiesto del 23 de septiembre de 1911, y gritad: ¡Muera el capital! ¡Muera la autoridad! ¡Viva Tierra y Libertad!


(Tierra y Libertad fue una de las consignas del movimiento revolucionario de tendencia anarquista en la región mexicana, del cual Ricardo Flores Magón fue uno de sus principales agitadores. Ricardo murió en una prisión militar en Kansas, asesinado directamente por la mano de los carceleros.)

Publicado en “Regeneración”, 15 de Junio de 1912